¿El blanqueamiento dental duele o deja sensibilidad?
No duele. Lo que sí puede aparecer es otra cosa, y conviene saberlo antes de sentarse en el sillón: una sensibilidad pasajera al frío durante los días posteriores. Entender por qué pasa, y a quién le pasa más, sirve para decidir con información y no con miedo.
Por qué aparece la sensibilidad
El gel blanqueador actúa atravesando el esmalte para aclarar el color de la dentina, la capa de abajo. Durante ese proceso el diente queda momentáneamente más permeable y los estímulos, como el frío, llegan más rápido al nervio. Por eso la sensibilidad es transitoria: cuando el diente se estabiliza, vuelve a la normalidad.
A quién le pasa más
A quien ya tenía dientes sensibles antes del tratamiento. A quien tiene encías retraídas, porque queda expuesta la raíz, que no está cubierta por esmalte. A quien tiene el esmalte gastado por bruxismo o cepillado agresivo. Y a quien tiene caries o arreglos filtrados sin tratar, que son una vía directa hacia el nervio.
Por eso el primer paso nunca es el blanqueamiento en sí, sino la revisión: si hay caries o encías inflamadas, se tratan antes.
Qué se hace para que moleste menos
- Limpieza profesional previa, para que el gel actúe de forma pareja.
- Protección de las encías durante la sesión.
- Aplicación de productos desensibilizantes cuando el paciente tiene tendencia a la sensibilidad.
- Indicaciones claras para los días siguientes: evitar bebidas muy frías y alimentos con mucho pigmento.
Los kits caseros y los “blanqueadores” de farmacia
Muchos productos de venta libre usan cubetas que no se adaptan a tu boca, y el gel toca la encía sin control. Ahí aparecen irritaciones y sensibilidad que no tienen por qué pasar. Las pastas “blanqueadoras”, en cambio, sacan manchas superficiales pero no cambian el color propio del diente, y algunas son abrasivas.
En Dentalmas el blanqueamiento profesional se hace con luz LED y láser, con el profesional controlando cada paso de la sesión.
Cuándo conviene no hacerlo, o esperar
Con caries o enfermedad de encías sin tratar. Durante el embarazo y la lactancia se posterga. Y si tus dientes de adelante tienen carillas, coronas o arreglos grandes, el blanqueamiento no los aclara: quedarían de otro tono que los dientes naturales, y eso se planifica antes.
La evaluación la hacemos en Dentalmas Cruce Castelar (Moreno), Av. del Libertador 7407.
Preguntas frecuentes
Entre 1 y 2 años, según los hábitos. El café, el mate, el vino y el tabaco lo acortan. Con un mantenimiento anual el resultado se sostiene.
Los primeros días conviene evitar el mate, el café, el vino y los alimentos con mucho pigmento, porque el diente está más permeable. Después se pueden retomar, sabiendo que influyen en cuánto dura el resultado.
No. El blanqueamiento actúa sobre el diente natural. Las carillas, coronas y arreglos mantienen su color, por eso se evalúan antes para que no quede una diferencia de tono.