¿Encías inflamadas pueden aflojar los dientes?

Primero fue el sangrado al cepillar, que parecía un detalle. Después, la encía un poco más baja en un par de dientes. Y un día, empujando con la lengua, notás que uno de abajo se mueve apenas. No es tu imaginación, y tampoco es algo que haya que dar por perdido.

Sí. Cuando la inflamación de las encías no se trata y avanza a periodontitis, destruye de a poco el hueso y las fibras que sostienen los dientes, y aparecen la movilidad y la separación entre piezas. La buena noticia es que, tratados a tiempo, los dientes flojos pueden recuperar firmeza. Cuanto antes se frena la enfermedad, más soporte se conserva.

Del sangrado a la movilidad: qué pasa en el medio

Todo empieza con placa bacteriana en el borde de la encía. La encía se inflama y sangra: eso es gingivitis, y todavía no hay daño en el hueso. Si la placa sigue ahí y se endurece en sarro, las bacterias avanzan por debajo de la encía y se forma una bolsa entre la encía y el diente.

Dentro de esa bolsa la infección se vuelve crónica y el organismo, al defenderse, termina reabsorbiendo el hueso que rodea la raíz. Es un proceso lento y casi siempre indoloro. Por eso muchas personas se enteran recién cuando un diente se mueve.

Señales de que el problema llegó al hueso

  • Encías que se retraen y dientes que parecen más largos.
  • Espacios nuevos entre dientes que antes estaban juntos.
  • Mal aliento o mal gusto que no se va con el cepillado.
  • Sensación de que la mordida cambió.
  • Pus en el borde de la encía al presionar.

¿Los dientes se pueden volver a afirmar?

En muchos casos, sí. Parte de la movilidad se debe a la inflamación de los tejidos, y cuando la infección se controla, el diente gana estabilidad. Lo que hay que saber es que el hueso que ya se perdió no vuelve por sí solo: el tratamiento frena el avance y conserva lo que queda. Por eso el momento de consultar importa tanto. Un diente con poca pérdida ósea tiene un pronóstico muy distinto al de uno que perdió casi todo su soporte.

El tratamiento, paso a paso

  1. Evaluación periodontal. Se mide la profundidad de las bolsas alrededor de cada diente y se evalúa el hueso con radiografías.
  2. Raspado y alisado radicular. Se limpia el sarro y la placa por debajo de la encía. Se hace bajo anestesia local y es indoloro.
  3. Reevaluación. Semanas después se vuelve a medir para ver cómo respondió la encía.
  4. Mantenimiento. Controles cada 3 a 6 meses. Es la etapa que más se abandona y la que decide si el problema vuelve.

En la página de periodoncia está el detalle de cada etapa.

Un detalle que casi nadie sabe

Las bacterias que causan la enfermedad periodontal se transmiten por la saliva. Si vos tenés periodontitis, conviene que tu pareja también haga un control, y viceversa: tratar a uno solo deja abierta la puerta a que la infección vuelva.

La evaluación la hacemos en Dentalmas Grand Bourg, Hipólito Bouchard 1359, a 200 metros de la estación del Belgrano Norte.

Dr. Pablo A. Torino

Dr. Pablo A. Torino

Director de DentalMas

M.N. 30763 / M.P. 51079

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